EL PAÍS DE LAS MIL VACAS

MEYMAC

Huimos como podemos de la ola de calor que viene del este y está causando estragos y aunque no nos hemos ido muy lejos, sobre 100 km, aquí parece que estemos un poco + frescos. Elegimos Meymac por proximidad y por ser la puerta de entrada al Parque Natural de Millevaches, una zona de la que nos han hablado maravillas, pero despoblada, un poco aislada y sobre todo fuera de todas las rutas. Qué mejor ocasión para descubrirla ahora que estamos por la zona. Y tenemos la intención de dormir en el área gratuíta del Lago de Sechemailles, pero llegamos tarde, hay muchos viajeros insolidarios y egoístas que se han puesto el toldo, sacado la mesa y como venía un primo de Lyon a pasar el finde pues han montado la jaima y 3 hamacas, ocupando el espacio de un chalet modesto. También hay bastantes cucarachas, residentes permanentes o por laaaaaaargaaaaaas temporadas. Un cristo, vamos. Ni en aquel Portugal de los ´90. Algunos estoicos aparcan en cualquier esquina de la carretera de acceso al área o totalmente inclinados. Como somos hedonistas convencidos y no hemos venido para sufrir, nos vamos al pueblo y aparcamos delante de un pabellón cerrado hace tiempo y a un paso del centro. Al consultar el p4n descubrimos que no existe como spot y lo subimos. Este es nuestro spot. Esa noche dormimos con otros 3 que vienen del lago y echan pestes del rostro, algo inusual por estas latitudes, que tienen algunos de sus compatriotas. Visitamos el pueblo que está preparando unas casetas para una feria medieval. Todo está cerrado porque es festivo y lejos de ser un inconveniente es una bendición, nos hacemos un tour callejeando sin rumbo y descubriendo los muchos encantos del pueblo: la abadía con una virgen negra, el museo de prehistoria y uno de arte contemporáneo con una gran escultura metálica en el exterior. Por supuesto, todo cerrado. Y mucha casa bonita y mucha piedra. Buscamos la oficina del parque para volver al día siguiente a por info de la buena.

Sobre las 8 de la mañana nos despierta el fin del mundo, una tormenta inesperada, atroz e implacable que dura casi una hora. Sonreímos mientras tomamos café, al pensar en el tipo de la jaima y su primo en la hamaca. Bendita justicia poética. Si bien tenemos bastantes sugerencias y pistas para recorrer la zona, vamos a turismo y nos desaconsejan hacer varias rutas, 1 es la de la Turbera de Longeyroux, un must de la zona, que con la que acaba de caer estará intransitable.

MIRADOR PANORAMICO MONT BESSOU

Subimos al Mont Bessou de apenas 1000 metros, la carretera es estrecha y mala, caen cientos de pequeños regueros de agua por las laderas de la montaña, lo que dificulta el ascenso. Estamos entrando en territorio Millevaches que se caracteriza por la abundancia de fuentes y pequeños arroyos, por estar repleto de bosques de árboles planifolios, por sus verdes praderas, lagos, turberas y también por unas características landas secas repletas de brezo. Estamos en el punto + alto de la zona y han puesto un mirador panorámico de 6 pisos de altura con unas vistas de escándalo de los Montes de Cantal y del Puy Mary. Pena que esté un poco nublado, pero + que suficiente para entender desde lo alto de aquel punto geodésico, que hacia un lado está el terreno por donde nos vamos a mover los próximos días y hacia el otro está lo que ya conocemos de Cantal. Hay un spot muy chulo a los pies de la torre, (45.569515, 2.122407), slow total. De allí surgen varias rutas y aunque todo está encharcado, no nos resistimos a hacer una que lleva al Etang du Mont Bessou, pequeño pero muy hermoso.

ETANG DU MONT BESSOU

Las vistas y la zona de Mont Bessou nos cargan la pila y como nos hemos empapado hasta la rodilla y + allá durante la visita al lago, decidimos perdernos por la zona sin rumbo y así paramos en Millevaches, pueblecito enano y encantador que le da nombre al parque, luego visitamos St-Setiers y su alucinante arboretum, donde no nos importa volvernos a empapar haciendo el zigzagueante recorrido de principio a fin, es una maravilla natural y un remanso de tranquilidad y un ejemplo de que iniciativas populares originales e interesantes pueden dinamizar una zona olvidada, bravo por la comunidad. Comemos en Peyrelevade, otro pueblo enano pero encantador, como resulta que son todos los de esta zona. Tarnac sube el nivel y aparte de un centro ridículo pero alucinante nos regala un parquin estupendo detrás de la iglesia para pernoctar, 2 carballos/robles centenarios, una paz zen impensable y un plan d´eau con playa a escasos 2 km. Y en un lateral de la playa-lago hay un área minúscula con servicios gratuitos para autocaravanas . No se puede pedir +. Llevamos apenas 3 días por la zona y ya estamos convencidos que nos podríamos pasar perfectamente un mes de pueblo en pueblo, trabajando, cosiendo y disfrutando como perras. Que paraíso, chicos. El día ha sido agotador con tanto pueblo y con tanto descubrimiento maravilloso. Así que al pasar por ñas afueras de Bugeat tenemos un pálpito, el entorno natural, el río y sobre todo una señal llena de musgo reseco que informa de la existencia del Etang des Trois Ponts, nos obligan a desviar la ruta. Bingo. Hay un spot muy bueno en un lateral del pequeño lago pero se puede pernoctar en casi todo su perímetro, nosotros elegimos la parte superior con banco y mesa y unas vistas muy relajantes. Otro sitio memorable.

ARBORETUM ST-SETIERS

Bugeat no defrauda, mejor dicho, es una maravilla. El lago pequeño se puede circunvalar y está pegado al río, donde con un poco de imaginación y un cuerpo en modo Atlántico como el nuestro, es posible bañarse. No queremos imaginar cómo estará el río Vezère en invierno. El pueblo tiene de todo para hacernos felices, ni le falta ni le sobra nada y además está a un paso del spot. Descubrimos que hay un montón de rutas que parten de allí, recomendamos el Boucle du Bois de Chaleix. Un recorrido no muy exigente que discurre pegado al río entre tupidos bosques de hayas y robles, donde abundan los helechos, el musgo y hay un poco de barro. Nada grave que no solucione después un baño en el gélido río bajo el sol del mediodía. Después de comer ponemos rumbo al Lac de Viam donde nos han dicho que hay playa. El lago está genial, la playa también pero el pueblo es insignificante, los aparcamientos escasos y + para algo tan largo como nosotros y por supuesto con estas temperaturas está bastante lleno. Aparcamos donde podemos y nos pegamos unos buenos chapuzones que el calor es importante. El espacio de playa no es muy grande porque parte de ella pertenece a un camping próximo. Nos soplan que hay otro lago cerca y mucho + grande y preparado para el turismo, el Lac de Bariousses, y allá que nos vamos. Pero como es hora punta, no cabe ni el Tato y aunque se suceden pequeños aparcamientos, están todos repletos. Una lástima, pensamos mientras nos dirigimos a Treignac, una villa medieval, paso del camino de Santiago y rodeada de naturaleza a un paso del río y del lago. Hay retenciones, colas, atascos, 2+1 estreeeees y nos rendimos antes de llegar. Media vuelta y volvemos a Bugeat, donde hay fiesta gastro con música francesa un poco hortera pero donde lo pasamos teta.

BUGEAT-ETANG DES TROIS PONTS

Conocimos Perols sur Vezère, otro pueblo minúsculo, otro destino slow de 1ª, porque tiene un área de autocaravanas y necesitábamos vaciar. Una campa gigante en plena naturaleza, otro sitio increíble donde no nos cuesta visualizarnos trabajando, viviendo, montando el chiringuito, empapándonos de ese aire puro. Definitivamente la onda del Parque Natural de Millevaches va con nosotros y aún nos cuesta entender por qué está tan vacío. Mejor así, jejejeje. Visitamos el famoso Site Galloromain des Cars, que no está mal pero es + pequeño de lo que pensábamos y en 1 hora lo ves todo. Ávidos de andar, de conocer, de empaparnos del Millevaches nos dirigimos a Pradines, las carreteras son cada vez + estrechas y la orografía del terreno, un constante sube y baja no nos lo pone muy fácil. Hacemos parte de una ruta prevista debido a que la ola de calor de la que habíamos huido nos ha atrapado de pleno y continúa subiendo el mercurio. Nos llegan avisos, no se habla de otra cosa, de alerta roja para dentro de 2 días y eso para unos gallegos es mucho calor. Una parte del país, en la que estamos y hacia el este, aproximadamente 15 departamentos están con alertas por altas temperaturas. Maldito cambio climático, otra vez toca asarnos a la parrilla. Los 30 y pico grados y la severidad de la ruta nos lleva a improvisar y acortarla por el lado + interesante. Nos vamos medio a la aventura a las Cascades de la Tine en pleno río Corrèze. Sin problemas encontramos una bajada y nos hacemos un recorrido alternativo increíble, no sólo por la belleza de la zona pues se suceden saltos de agua y cascadas de todos los tipos y tamaños, también por la sombra y lo fresco del ambiente. Un paraíso. Una vez que pillamos el río lo continuamos embelesados en aquel espectáculo fascinante.

RUTA CASCADAS DE LA TINE

Tenemos anotado y subrayado en nuestras notas el pueblo abandonado de Cledat, que ha sido rehabilitado por una asociación de voluntarios. Decir que está en el 5º coño, no cu de Judas, a tomar por saco es lo + aproximado a la realidad, además desde Pradines tenemos 2 opciones, la mala y la peor. Optamos por la mala y durante casi una hora transitamos bamboleantes por una pista maldad con infinitos baches, muy estrecha y gracias que no había mucho tráfico. Pero el esfuerzo ha merecido la pena, aparcamos a la entrada de la aldea abandonada, (45.504082, 1.95995) donde también se puede pernoctar. La naturaleza lo invade todo y eso que ahora, poco a poco, se van recuperando casas y cosas. El horno aún huele a pan y hay como 4 o 5 casas rehabilitadas. También hay fuentes, arroyos, puentes, muchos restos de construcciones, cientos de rutas y todos los findes alguna actividad. Además han tenido la brillante idea de colocar esculturas y otras intervenciones artísticas por todos lados. El concepto etnográfico de recuperación y museo al aire libre ha tomado otra dimensión + grande y contemporánea, pues se hacen talleres de poesía, de cestería, de tiro con arco y también de elaboración de pan. Nos sorprende lo bonito que es todo, el interés que demuestra la gente que ha llegado hasta allí desde sabe dios dónde. Si el calor no fuera tipo espeto malagueño o asado argentino nos hubiéramos quedado a dormir. La zona merece un recorrido + exhaustivo pues hay lagos, rocas misteriosas, antiguas guaridas del maquis francés y a saber qué + se esconde en aquella inmensidad verde y primigenia. Volveremos seguro.

CLEDAT

Le hemos dado un buen repaso al Parque de Millevaches, la zona norte de Aubusson y Felletin por donde pasamos con cierta frecuencia ya la conocíamos. Independientemente de esto ahora que hemos hecho una 1ª aproximación a la zona, ya contamos con los datos suficientes para recorrerla con mayor exhaustividad en el futuro, en alguna ocasión que nos pille de camino hacia Alemania o Países bajos x poner un ejemplo. Es tarde y el calor no cede, así que necesitamos un sitio para estar a remojo y que esté cerca, donde planificar hacia dónde nos escapamos. Egletons nos encanta y hace tiempo que no lo visitábamos, tiene un lago mundial con playa y está cerca. Qué mejor opción para darse 1 chapuzón gigante o mil si son pequeños, aparcar en el área de autocaravanas, decadente pero céntrica y hacer uno de nuestros famosos i+d de barra de bar para decidir hacia donde enfilamos. Y eso hacemos + o -. Disfrutamos de unos baños increíbles, era justo y necesario. Aparcamos en la zona habilitada que está mucho peor de lo que la recordábamos, qué se le va a hacer. Recorremos el pueblo que descubrimos + grande y + bonito. Y nos lanzamos a probar unas birras locales deliciosas mientras debatimos esto y lo otro. Hemos tomado una decisión y al día siguiente después de desayunar nos iremos felices a dar otra docena larga de baños al lago para afrontar bien frescos el largo camino hacia el próximo destino, que nos tiene reservadas sorprendentes sorpresas. Pero esa es otra historia.

LAC DE EGLETONS